sábado, 25 de abril de 2009

Creo


" Creo en el poder de la imaginación para rehacer el mundo, para soltar las riendas de la verdad dentro de nosotros, para demorar la noche, para trascender la muerte, para congraciarnos con los pájaros, para ganarnos la confianza de los locos.
Creo en mis propias obsesiones, en la belleza de los choques de autos, en la paz de los bosques sumergidos, en la excitación de las playas de vacaciones cuando están desiertas, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos de muchos pisos, en la poesía de los hoteles abandonados.
Creo en el vuelo, en la belleza de las alas y en la belleza de todo lo que ha volado siempre, en la piedra arrojada por un chico con la misma sabiduría de los estadistas y de las parteras.
Creo en la inexistencia del pasado, en la muerte del futuro y en las infinitas posibilidades del presente.
Creo en los próximos cinco minutos.
Creo en la historia de mis pies.
Creo en los dolores de cabeza, en el aburrimiento de los atardeceres, en el miedo de los calendarios, en la traición de los relojes.
Creo en la muerte del mañana, en la fatiga del tiempo, en nuestra búsqueda de un tiempo nuevo dentro de la sonrisa de las azafatas en los ómnibus de larga distancia y dentro de los ojos cansados de los hombres que controlan el tránsito en los aeropuertos fuera de temporada.
Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en el absurdo del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en el propósito asesino de la lógica.
Creo en las adolescentes , en como se corrompen a sí mismas por la posición que adoptan sus largas piernas, en la pureza de sus cuerpos desarreglados, en los vellos púbicos que dejan en los baños de los telos mas infames.
Creo en la delicadeza de los bisturíes quirúrgicos ,en la ilimitada geometría de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la charlatanería de los planetas, en la repetitividad de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y en el aburrimiento del átomo.
Creo en la muerte de las emociones y en el triunfo de la imaginación.
Creo en todas las excusas
Creo en todas las razones
Creo en todas las alucinaciones
Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías, evasiones
Creo en el misterio y en la melancolía de una mano, en la gentileza de los árboles, en la sabiduría de la luz. "

J.G. Ballard

Sin Palabras...

sábado, 18 de abril de 2009

El amor no se dice...


“Digo que no puede decirse el amor.

El amor se come como un pan,

se muerde como un labio,

se bebe como un manantial.

El amor se llora como un muerto,

se goza como un disfraz.

El amor duele como un callo,

aturde como un panal,

y es sabroso como la uva de cera

y como la vida es mortal.”

Jaime Sabines

jueves, 9 de abril de 2009

Conócete a ti mismo o...pagarás las consecuencias


" Tiresias.-Me voy; pero diciendo antes aquello por lo que fui llamado, sin temor a tu mirada; que no tienes poder para quitarme la vida. Así, pues, te digo: ese hombre que tanto tiempo buscas y a quien amenazas y pregonas como asesino de Layo, está aquí, se le tiene por extranjero domiciliado; pero pronto se descubrirá que es tebano de nacimiento, y no se regocijará al conocer su desgracia. Privado de la vista y caído de la opulencia en la pobreza, con un bastón que le indique el camino se expatriará hacia extraña tierra. Él mismo se reconocerá a la vez hermano y padre de sus propios hijos; hijo y marido de la mujer que lo parió, y comarido y asesino de su padre. Retírate, pues, y medita sobre estas cosas; que si me coges en mentira, ya podrás decir que nada entiendo del arte adivinatorio.
Edipo.-Que no sea lo mejor lo que he hecho, ni tienes que decírmelo ni tampoco darme consejos. Pues yo no sé con qué ojos, si la vista conservara, hubiera podido mirar a mi padre en llegando al infierno, ni tampoco a mi infortunada madre, cuando mis crímenes con ellos dos son mayores que los que expían con la estrangulación. Pero ¿acaso la vista de mis hijos engendrados corno fueron engendrados podía serme grata? No, de ningún modo; a mis ojos, jamás. Ni la ciudad, ni las torres, ni las imágenes sagradas de los dioses, de todo lo cual, yo, en mi malaventura siendo el único que tenía la más alta dignidad en Tebas, me privé a mí mismo al ordenar a todos que expulsaran al impío, al que los dioses y mi propia familia hacían aparecer como impura pestilencia; y habiendo yo manifestado tal deshonra como mía, ¿podía mirar con buenos ojos a éstos? De ninguna manera; porque si del sentido del oído pudiese haber cerradura en las orejas, no aguantaría yo el no habérselas cerrado a mí desdichado cuerpo, para que fuese ciego y además nada oyese, pues vivir con el pensamiento apartado de los males es cosa dulce.
(...)
El entonces arrancó los broches de oro que adornaban sus ropas, y enseguida los clavó en sus ojos, exclamando que así ya no vería más, ni su miseria, ni su crimen En la oscuridad no volverían ver a quien no debía ver, y que mejor jamás hubieran visto. Gritando así se punzaba los ojos una y otra vez, la sangre que corría le bañaba hasta la barba, no eran gotitas lo que fluía de sus ojos, era un torrente oscuro, como una granizada de sangre. En todo esto ambos fueron los artífices, y la desgracia acabó con la mujer y con el hombre. Su antigua felicidad fue en su momento verdadera. Ahora no es más que culpa, muerte, vergüenza, de todos los males que tienen nombre, ninguno falta. "

Sófocles
Edipo Rey (fragmento)

domingo, 5 de abril de 2009

Incertidumbre


" La noticia de que los físicos habían descubierto un misterioso principio de indeterminación fue recibida alegremente por ciertas escuelas teológicas y filosóficas, creyéndose que la propia ciencia proclamaba su bancarrota y que el libre-albedrismo tomaba nueva fuerza. Ignoro por qué razón el hecho de que el hombre pueda tener libre albedrío y ser responsable de todas las tonterías que comete constituye un motivo de satisfacción para muchos filósofos. Pero dejando de lado esta cuestión, creo que la alegría es precipitada, ya que ni los propios hombres de ciencia han logrado ponerse de acuerdo, todavía, sobre el contenido y el nombre del principio: los que proponen denominarlo Principio de Indeterminación creen que es la exteriorización de una indeterminación esencial de la Naturaleza; los otros opinan que debe interpretarse como una fórmula taxativa, quizá como una medida de impotencia humana o actual de alcanzar el mundo físico, y por eso proponen que se denomine Principio de Incerteza. Los malentendidos a que ha dado origen se deben a que deriva de la hipótesis cuántica, que tiene la desgracia de ser oscura cuando es rigurosa y de ser totalmente falsa cuando todo el mundo la comprende. "

Ernesto Sábato
Uno y el universo (fragmento)

domingo, 29 de marzo de 2009

Para qué mas, verdad?



De la Película Across The Universe, All you need is love, Lennon

miércoles, 25 de marzo de 2009

Trascendencia


" Porque el hombre es trascendencia, jamás podrá imaginar un paraíso. El paraíso es el reposo, la trascendencia negada, un estado de cosas ya dado, sin posible superación. Pero en ese caso ¿qué haremos?, Para que el aire sea respirable tendrá que dejar paso a las acciones, a los deseos, que a su vez tenemos que superar: tendrá que dejar de ser paraíso. La belleza de la tierra prometida es que ella prometía nuevas promesas. Los paraísos inmóviles no pueden prometer más que un eterno aburrimiento. (...)Si Dios es la infinitud y la plenitud del ser, no hay distancia entre su proyecto y su ser realidad, su voluntad es el fundamento inmóvil de su ser. Lo que quiere se hace, quiere cuanto es... Tal Dios no es una persona singular, es el universal, el todo inmutable y eterno. Y lo universal es silencioso... La perfección de su ser no deja ningún lugar al hombre porque el hombre no podría trascenderse en Dios si Dios ya está todo entero dado. En tal caso el hombre no es más que un accidente indiferente a la realidad del ser; está en la tierra como un explorador perdido en el desierto; puede ir a la derecha o a la izquierda, puede ir a donde quiera; jamás irá a ningún lugar y la arena cubrirá sus huellas. "

Simone de Beauvoir
Pyrrhus et Cinéas (fragmento)

jueves, 19 de marzo de 2009

Otoño, cosecha....


Equinoccio de otoño, pisemos uvas, recojamos mieses, es época de cosecha.
Todo comienza a cambiar de color, hasta la vida.
Mi hijo mayor viaja a Quito y habitará la Casa de los Espíritus. Luego de permanecer unos días en el Ombligo del Mundo según los Incas, El Cusco, se va a la mitad del mundo, según los geógrafos..
Pero en Quito comienza la primavera.
Mi hijo número 2 me pide que desaparezca. "En cuanto se vaya Marcela me voy" le digo, "Joya", me responde.
Mi hijo número 3 me pide que lo contenga. "Yo no tendría que estar acá", es su reclamo.
Mi hijo número 4 parece no importarle más que su piano; y su maestro de armonía dice que su talento le confirma su vocación de enseñar música.
Mi hermana, luego de 6 meses de gloria, decide partir.
El mundo acaba, el mundo comienza.
La luz y la oscuridad están en consonancia.
Detrás de cada una de las historias de mis hijos hay una historia mayor, no sólo una frase.
El cosmos está en armonía.
Termina la segunda cosecha.
Y a medida que avanza el frío y la oscuridad, tendremos tiempo para pensar en todo ésto.
La savia fluye más lenta. Es tiempo de reflexión e introversión.
De Muerte y Renacimiento.
Porque para vivir hay que matar.
Les deseo la Oscuridad, La Muerte, y el Renacimiento con el advenimiento de la nueva Primavera.
Que sus Dioses los bendigan.

martes, 17 de marzo de 2009

Ser Mujer, Ser Humano


" No, no es la solución
tirarse bajo un tren como la Ana de Tolstoy
ni apurar el arsénico de Madame Bovary
ni aguardar en los páramos de Ávila la visita
del ángel con venablo
antes de liarse el manto a la cabeza
y comenzar a actuar.

Ni concluir las leyes geométricas, contando
las vigas de la celda de castigo
como lo hizo Sor Juana. No es la solución
escribir, mientras llegan las visitas,
en la sala de estar de la familia Austen
ni encerrarse en el ático
de alguna residencia de la Nueva Inglaterra
y soñar, con la Biblia de los Dickinson,
debajo de una almohada de soltera.

Debe haber otro modo que no se llame Safo
ni Mesalina ni María Egipciaca
ni Magdalena ni Clemencia Isaura.

Otro modo de ser humano y libre.

Otro modo de ser. "

Rosario Castellanos
Meditación en el umbral

En la otra orilla...


" Terminaron por conocerse tanto, que antes de los treinta años de casados eran como un mismo ser dividido, y se sentían incómodos por la frecuencia con la que se adivinaban el pensamiento sin proponérselo, o por el accidente ridículo de que el uno se anticipara en público a lo que el otro iba a decir. Habían sorteado juntos las incomprensiones cotidianas, los odios instantáneos, las porquerías reciprocas y los fabulosos relámpagos de gloria de la complicidad conyugal. Fue la época en que se amaron mejor, sin prisa y sin excesos, y ambos fueron mas conscientes y agradecidos de sus victorias inverosímiles contra la adversidad. La vida había de depararles todavía otras pruebas mortales, por supuesto, pero ya no importaba: estaban en la otra orilla. "


Gabriel García Márquez
El amor en los tiempos de cólera (fragmento)

domingo, 15 de marzo de 2009

FELICIDAD



Guido está feliz, y a mi se me ríe el alma!!!

miércoles, 11 de marzo de 2009

Apocalipsis


" Sí, llegará un momento en que la humanidad escéptica, enloquecida por los placeres, blasfema de impotencia, se pondrá tan furiosa que será necesario matarla como a un perro rabioso...Será la poda del árbol humano... una vendimia que sólo ellos, los millonarios, con la ciencia a su servicio, podrán realizar. Los dioses, asqueados de la realidad, perdida toda ilusión en la ciencia como factor de felicidad, rodeados de esclavos tigres, provocarán cataclismos espantosos, distribuirán las pestes fulminantes... Durante algunos decenios el trabajo de los superhombres y de sus servidores se concretará a destruir al hombre de mil formas, hasta agotar el mundo casi... y sólo un resto, un pequeño resto, será aislado en algún islote, sobre el que se asentarán las bases de una nueva sociedad. "

Roberto Arlt
Los siete locos (fragmento)

Del Amor



"Un cobarde es incapaz de mostrar amor, hacerlo esta reservado para los valientes."
Mahatma Gandhi

jueves, 5 de marzo de 2009

INFIDELIDAD...CON HUMOR

ALMA NOCTURNA


" Todo un lado de nuestra alma nocturna se explica por el mito de la muerte concebida, como una partida en el agua. Para el soñador, las inversiones entre esa partida y la muerte son continuas. Para ciertos soñadores, el agua es el movimiento nuevo que nos invita a un viaje nunca realizado. Esa partida materializada nos arranca a la materia de la tierra. Qué asombrosa grandeza tiene ese verso de Baudelaire, cómo llega al corazón de nuestro misterio esta imagen súbita: ¡Oh! Muerte, viejo capitán, ya es tiempo! ¡Levemos anclas! "


Gaston Bachelard

El agua y los sueños (fragmento)

lunes, 2 de marzo de 2009

Del "Viaje" de convertirse en hombre


Vaya a ser casualidad (o causalidad) pero puedo decir que la paz que buscaba con el viaje, y que me venia llevando tanto trabajo, la he encontrado aquí en La Paz. No es por ser una ciudad hermosa (que lo es), ni por la gente, sino por alguna razón que no puedo describir: simplemente es asi. En los últimos días me estoy sintiendo mas bien de lo que me he sentido en años quizá, soy feliz. Todo síntoma de ansiedad y estrés se ha desvanecido como el rocío en el campo. Adiós contracturas, adiós manos peladas, adiós Guido, bienvenido Guido. Si bien se que cada día que pase me voy a ir encontrando mas y mas a mi mismo, ya puedo atisbar quien soy bien en lo profundo, debajo de las turbulentas aguas de la adolescencia que se va. Por primera vez en un buen tiempo, estoy contento de ser quien soy, conforme conmigo mismo, con mi cuerpo, con mis afectos, con mis defectos, con mis maneras de ver el mundo que cambia (por suerte) cada mañana que me levanto en esta bellísima capital boliviana. Hemos estado en lugares increíbles (no es el caso de Villazón, por cierto), pero el Salar de Uyuni se me ha hecho un lugar de ensueño. El lugar tiene un brillo tan intenso y supernatural que el cielo de los Andes es opaco allí. Se me esta transformando la lengua, que ya no habla un español argentino, sino una mezcla de todos los españoles con los que me topo, además de los ingleses, alemanes, franceses, holandeses diferentes que se cruzan (podría decir el Aymara, pero verdaderamente es como chino básico). Hemos bailado ebrios de felicidad y licor de coca y cerveza en los carnavales de Uyuni y La Paz, con la gente local disfrutando de nuestra buena onda y de sacarse las ganas de empaparse unos "gringos" (como todos aquí nos ven; de hecho creen que somos yankees o ingleses y se dirigen a nosotros de antemano en ingles) hasta las medias. Los colectivos son, como me advirtieron, algo que bien podría decirse le falta al Infierno de Dante, una pesadilla de dos pisos recorriendo y tambaleándose por las calles de ripio de las montañas bolivianas (mas un chofer que venia borracho y con papel picado en el pelo cuando salimos para La Paz). De hecho, nos caímos en una zanja y tuvimos que bajar todos para que pudieran desencallar la ballena de 6 ruedas. Pero no pasó nada, no podríamos SIN DUDAS estar mejor. El lunes fue el cumpleaños de Adriano así que salimos acá y conocimos unas mendocinas con las que trabamos amistad, gente muy buena. Quizá nos acompañen al Titicaca. Durante una semana del viaje viajamos con una amigo Uruguayo, Nacho (que cuando veas las fotos, te vas a sorprender de lo igual que es a Franco y Francisco, una mezcla verdaderamente shockeante; lo mas raro aun es que parecía tener una mezcla de sus almas también, como te imaginaras: un tipazo). Así que no te sorprendas si a la vuelta antes de caer en Buenos Aires, no pasemos por Montevideo, donde estamos mas que invitados. Lo único que me viene preocupando hasta ahora es que no tuve un solo sueño hasta hoy a la mañana, que se condice con mi vuelta a un estado de animo excelente. Creo que no estuve soñando simplemente porque mis sueños no tenían nada que aconsejarme, el vivir el presente es suficiente para que el alma se manifieste sola o eso creo yo. ¿Vos que opinas? ¿Porque pueden abandonarte los sueños? Me alegro mucho por Bruno y su tiempo libre, se lo tiene merecido. Decile que cuando vuelva, quiero que me de clases de guitarra que acá no puedo dejar de tocar, por cierto ya estuvimos tocando en publico y nos ha ido bastante bien, estamos componiendo música con los chicos muy buena. También me alegro por Fran, vas a tener otro hijo para extrañar, pero otro hijo feliz. De Renzo solo puedo decir que no me extraña que extrañe el colegio. Por la salud de mis abuelas no puedo mas que ponerme feliz. Yo por mi parte ya no resiento, ya no duelo, simplemente los extraño a todos mas de lo que verdaderamente imagine, espero que cuando vuelva vean al Guido que todos siempre quisieron ver, al que saben que estaba, pero ausente, al que le dolía tanto como amaba amar. Hoy por suerte, solo sé algo: que amo, como te amo a vos Mamá, como me duele que te duela extrañarme, pero como bien sabés es lo mejor para los dos y para todos. Algún día todo esto será para mejor, estoy seguro. Se me hace muy largo contar todo lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo, fuera de innecesario, cuando vuelva tendré horas y horas para hablar, y fotos para mostrar, hoy por hoy solo puedo decirte estas palabras: los amo a todos, los extraño pero los llevo en mi corazón desde Buenos Aires a donde sea. Hoy estamos partiendo para el Titicaca, queremos volver a la naturaleza, la ciudad ya nos dió todo lo que tenía para ofrecernos. Cuando cruce al Perú, llamo por telefono. Jueguen con un palo con Winston por mi y gracias por los consejos sobre la meditacion.

Nos estamos pensando, sintiendo, extrañando.
Con amor, Guido.
Carta de Guido De Marco a su mamá

sábado, 28 de febrero de 2009

No hace falta que intervenga la muerte para quedarse viuda


Cuando la tía Carmen se enteró de que su marido había caído preso de otros perfumes y otro abrazo, sin más ni más lo dio por muerto. Porque no en balde había vivido con él quince años, se lo sabía al derecho y al revés, y en la larga y ociosa lista de sus cualidades y defectos nunca había salido a relucir su vocación de mujeriego. La tía estuvo siempre segura de que antes de tomarse la molestia de serlo, su marido tendría que morirse. Que volviera a medio aprender las manías, los cumpleaños, las precisas aversiones e ineludibles adicciones de otra mujer, parecía más que imposible. Su marido podía perder el tiempo y desvelarse fuera de la casa jugando cartas y recomponiendo las condiciones políticas de la política misma, pero gastarlo en entenderse con otra señora, en complacerla, en oírla, eso era tan increíble como insoportable. De todos modos, el chisme es el chisme y a ella le dolió como una maldición aquella verdad incierta. Así que tras ponerse de luto y actuar frente a él como si no lo viera, empezó a no pensar más en sus camisas, sus trajes, el brillo de sus zapatos, sus pijamas, su desayuno, y poco a poco hasta sus hijos. Lo borró del mundo con tanta precisión, que no sólo su suegra y su cuñada, sino hasta su misma madre estuvieron de acuerdo en que debían llevarla a un manicomio.


Angeles Mastretta

Mujeres de ojos grandes

Por Amor

He poblado tu vientre de amor y sementera, he prolongado el eco de sangre a que respondo y espero sobre el surco como el arado espera: he llegado hasta el fondo. Morena de altas torres, alta luz y ojos altos, esposa de mi piel, gran trago de mi vida, tus pechos locos crecen hacia mí dando saltos de cierva concebida.Ya me parece que eres un cristal delicado, temo que te me rompas al más leve tropiezo, y a reforzar tus venas con mi piel de soldado fuera como el cerezo. Espejo de mi carne, sustento de mis alas, te doy vida en la muerte que me dan y no tomo. Mujer, mujer, te quiero cercado por las balas, ansiado por el plomo. Sobre los ataúdes feroces en acecho, sobre los mismos muertos sin remedio y sin fosa te quiero, y te quisiera besar con todo el pecho hasta en el polvo, esposa. Cuando junto a los campos de combate te piensa mi frente que no enfría ni aplaca tu figura, te acercas hacia mí como una boca inmensa de hambrienta dentadura.Escríbeme a la lucha, siénteme en la trinchera: aquí con el fusil tu nombre evoco y fijo, y defiendo tu vientre de pobre que me espera, y defiendo tu hijo. Nacerá nuestro hijo con el puño cerrado envuelto en un clamor de victoria y guitarras, y dejaré a tu puerta mi vida de soldado sin colmillos ni garras. Es preciso matar para seguir viviendo. Un día iré a la sombra de tu pelo lejano, y dormiré en la sábana de almidón y de estruendo cosida por tu mano.Tus piernas implacables al parto van derechas, y tu implacable boca de labios indomables, y ante mi soledad de explosiones y brechas recorres un camino de besos implacables. Para el hijo será la paz que estoy forjando. Y al fin en un océano de irremediables huesos tu corazón y el mío naufragarán, quedando una mujer y un hombre gastados por los besos.

Poema Canción del Esposo Soldado
de Miguel Hernandez

martes, 24 de febrero de 2009

La esencia de la cobardía




¡Ser o no ser: he ahí el problema! ¿Qué es más levantado para el espíritu: sufrir los golpes y dardos de la insultante Fortuna, o tomar armas contra un piélago de calamidades y, haciéndoles frente, acabar con ellas? ¿Morir..., dormir: no más! ¡Y pensar que con un sueño damos fin al pesar del corazón y a los mil naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne! ¡He aquí un término devotamente apetecible! ¡Morir..., dormir! ¡Dormir!... ¡Tal vez soñar! ¡Sí, ahi está el obstáculo! ¡Porque es forzoso que nos detenga el considerar qué sueños pueden sobrevenir en aquel sueño de la muerte, cuando nos hayamos librado del torbellino de la vida! ¡He aquí la reflexión que da existencia tan larga al infortunio! Porque ¿quien aguantaría los ultrajes y desdenes del mundo, las injurias del opresor, la afrenta del soberbio, las congojas del amor desairado, las tardanzas de la justicia, las insolencias del poder y las vejaciones que el paciente mérito recibe del hombre indigno, cuando uno mismo podría procurar su reposo con un simple estilete? ¿Quien querría llevar tan duras cargas, gemir y sudar bajo el peso de una vida afanosa, si no fuera por el temor de un algo después de la muerte-esa ignorada región cuyos confines no vuelve a traspasar viajero alguno-, temor que confunde nuestra voluntad y nos impulsa a soportar aquellos males que nos afligen, antes que lanzarnos a otros que deconocemos? Así la conciencia hace de todos nosotros unos cobardes; y así los primitivos matices de la resolución desmayan bajo los pálidos toques del pensamiento, y las empresas de mayores alientos e importancia, por esta consideración, tuercen su curso y dejan de tener nombre de acción..."